La primera vez que pisé China pensé que por fin iba a quedarme como un figurín de esos que lucen palmito por las pasarelas de todo el mundo. Casi nada de lo que veía en los restaurantes y mercados chinos tenía forma ni color reconocible para mi asustada retina. Por no hablar de los olores. El escaso acceso a productos occidentales se perfiló como la oportunidad ideal para deshacerme de esos kilitos de más.
5 jul 2011
2 jul 2011
Mi EGM particular
Ahora que andan los medios pendientes de la cuenta de la vieja que es el EGM, he decidido hacer lo propio con mi Made in China. Con la salvedad de que yo me he ahorrado el proceso de pasar los datos por la sección de chapa y pintura, como hacen todos los directivos de los medios españoles para arrimar el ascua de la audiencia a su sardina mediática. El cocinado de los datos es tan elocuente que a veces roza lo obsceno. Al fin y al cabo, ellos se lo guisan y ellos se lo comen.
28 jun 2011
Cantar o dar el cante
Puede que no fuese la mejor opción después de una semana de afonía crónica, pero el sábado acabé dejándome mis maltrechas cuerdas vocales en un karaoke de dudosa reputación. Al menos sólo mis acompañantes sufrieron mis -frecuentes- desentonos.
18 jun 2011
De tapas por las calles de Hong Kong
¿Quién dijo que los chinos siempre comen arroz? Además de los numerosos y variados restaurantes de lujo, existe en Hong Kong una amplia oferta de comida callejera lista para consumir al instante. Es la típica comida rápida china, el fast food oriental, a base de fritos y rebozados de las partes menos nobles de cualquier animal. En una ciudad donde el ritmo diario lo marca el minutero, también hay opciones para quienes, lejos de las hamburguesas, prefieren un snack divertido por apenas unos dólares hongkoneses.
13 jun 2011
A vueltas con el pepino (de mar)
Con lo paranóicos que últimamente se han vuelto los europeos con los pepinos españoles y, por extensión, con todos los pepinos del mundo, el pánico social ha cundido allende los mares. No es que sea yo muy dada a sucumbir a la histeria colectiva (sigo comiendo sushi a pesar de los pesares japoneses), pero dado que el tema esta de moda, estos días me ha dado por pensar que ahora es el momento ideal para curarme en salud y probar otro tipo de penino, el pepino de mar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)